NOTA IMPORTANTE: el siguiente artículo no puede ser utilizado para analizar relaciones violentas. Si tienes duda sobre cómo es una relación violenta puedes revisar el artículo ¡Basta de violencia de género!
Creo que las relaciones humanas son complejas, pues las personas somos complejas y esto no indica qué vincularse con otras debe ser tortuoso. Relacionarnos requiere del arte de reconocer cuándo es posible acercarse y cuándo es necesario tomar distancia. Al final del día, somos seres sociables ¿no es mejor tener elementos que posibiliten una convivencia sana? si la respuesta para ti es que sí, entonces tal vez puedas encontrar de utilidad e interés la información que quiero compartirte este mes.
Para la psicología, las personas somos sujetos biopsicosociales, esto quiere decir qué: para tener una visión integral de las personas es importante tener información y una perspectiva de lo que ocurre a nivel biológico, psicológico y social; para fines de esta entrada, nos centraremos en el ámbito social. En un sentido metafórico (y en ocasiones literal) todas las personas necesitamos la mirada de las otras para validar nuestra existencia, en la etapa de la infancia temprana es más evidente, aun así es algo que permanece a lo largo de nuestras vidas de diferentes formas. Las personas necesitamos de otras para sobrevivir, el conflicto radica en los excesos y este parámetro es subjetivo, es decir que tú decides hasta donde es inadecuado para ti.
Algo que ha influido mucho en la forma en cómo nos relacionamos con otras personas es el amor romántico. Dentro de la propuesta de los feminismos se entiende como amor romántico, éste se entiende como la idea de que se está incompleta sin una pareja (su objetivo principal son las mujeres), éste tipo de perspectivas son fundamentales para generar dependencia en distintos niveles pues se centra toda la atención y recursos a un solo tipo de vínculo, impidiendo explorar y/o establecer la diversidad de relaciones que existen en la vida social. Además, las relaciones que tenemos y la forma cómo nos relacionamos tienen una influencia en nuestro estado de ánimo y en el desarrollo de enfermedades mentales.
Debido a lo anterior, es que creo importante agregar al botiquín emocional algunos básicos para todo tipo de relaciones humanas. Antes de continuar quiero recordarte que si tienes algún conflicto particular o consideras la necesidad de recibir ayuda para atender tus conflictos relacionales, nada va a sustituir los beneficios de la terapia pues es un proceso personalizado a tus necesidades. Sin embargo, existen recomendaciones generales que pueden ser de ayuda para empezar, como las siguientes:
- Tomarse el tiempo de gozar porque el amor no se sufre. Priorizar tu bienestar te permite estar relaja@ y con ello se abre la posibilidad de soltarte y pasar un buen momento, además de tener mayor capacidad para resolver los conflictos y llegar a negociaciones en las que todas las personas involucradas estén satisfechas (que no es lo mismo que contentas). No olvides que los resentimientos inevitablemente llevan a desgastar la relación y a marchitar los esfuerzos de mantener el vínculo.
- Equilibrar y flexibilizar. No se puede tener todo en la vida, para tomar una cosa es necesario soltar lo que se tiene en la mano, en ese sentido hay cosas en las que puedes ceder/modificar por el bienestar de la relación, cuestión que también se convierte en una expresión de tus sentimientos y compromiso. Recuerda que tus no negociables permanecen intactos y, a partir de ahí, lo que decidas dar desde el amor no tiene por qué generar deudas que pagar o cobrar.
- Revisa tus expectativas e ideales. Esperar que la otra persona cambie y que por amor se ajuste a lo que tú quieres, es una trampa del amor romántico, pues el resultado es vincularte con tu fantasía proyectada en tu pareja. Un amable recordatorio, es muy cansado para todas las personas cargar con expectativas gestionadas de forma inadecuada.
- Acepta los conflictos. Los conflictos son parte de las crisis, mismas que son oportunidades de cambiar, evolucionar, desarrollarse, crecer y esta oportunidad es para todas las personas involucradas en la relación, en distintos niveles y de distintas formas quienes estén involucradas tienen responsabilidades con el conflicto de su relación. Un dato adicional, es muy frecuente la creencia de que los conflictos son horribles en todos los sentidos, que son una evidencia de que las cosas están «mal» y como nadie quiere estar mal en una relación, empieza el ping-pong de la responsabilidad o culpas, esta creencia es muy dañina para las personas y las relaciones.
No te mereces menos de lo que estás dando y tampoco merecer repetir el maltrato si saliste de una relación así. Vincularse o relacionarse no tendría porqué ser una lucha o batalla contra nosotras mismas, contra otras personas, contra nuestras necesidades, contra nuestros deseos, etc. Espero que la información que te comparto sea de utilidad para la construcción de tu bienestar y que si necesitas ayuda, te des la oportunidad de pedirla.

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