Hasta que funcione

Enero puede ser el mes más relacionado con los inicios, no solo es una cuestión literal sino que también me parece que es una cuestión muy simbólica. La energía inicial, la tentativa premonición de todo lo que viene, la motivación del principio, las esperanzas de un cambio, entre otras situaciones que van muy relacionadas con el principio del año y es por esta razón, que me parece un buen momento para compartirte información sobre: los hábitos.

En su definición más básica, la de diccionario, los hábitos son un modo especial de proceder o conducirse adquirido por repetición de actos iguales o semejantes, u originado por tendencias instintivas. Al ser acciones repetitivas, se convierten en acciones que carecen de conciencia y aumenta su automaticidad, cuestión que le da al entorno mucho poder de influencia en el hábito.

Ahora bien, existe una categoría de hábitos que quiero profundizar y son aquellos relacionados con la vida saludable y tienen cómo base la búsqueda del bienestar; ya que, son patrones de conducta que se relacionan con la salud física, mental y social tomando en cuenta las decisiones y el contexto de la persona. Los hábitos no son buenos o malos, el valor y uso lo tendrás que definir tú; a partir de creencias, experiencias previas, contexto, deseos, entre otros elementos que te dan una perspectiva determinada del hábito en cuestión.

Volviendo a los hábitos saludables ¿tiene alguna utilidad adquirirlos? la respuesta corta es sí, uno de los grandes beneficios de generar hábitos saludables es que tu cerebro puede descansar. Cabe recordar que los hábitos son acciones repetitivas que no necesitas organizar en tu mente y que el contexto está adecuado para que lo hagas sin ninguna dificultad, las haces en automático y esto le permite a tu cerebro tener un espacio mental. Cuando esto pasa, el hecho de que tu cerebro no necesite estar organizando/planificando da espacio a la posibilidad de explotar tu creatividad y cognición.

La gestión de actividades es un trabajo mental que implica planificar, coordinar y controlar el seguimiento de determinada(s) actividad(es); entonces, imagina lo cansado que es para tu cerebro gestionar que quieres hacer algo y no hay elementos ni anhelo para hacerlo. Quiero aclarar que llegar a ese punto lleva tiempo y un proceso de experimentar para encontrar la fórmula que te permita adquirir un hábito saludable.

Recuerda que el espacio terapéutico es un espacio de trabajo profundo y personalizado, que puede ayudarte en objetivos y situaciones muy específicas respecto a tus hábitos, si requieres de ayuda es importante que la solicites pues está bien no poder sol@, no tienes qué hacerlo. Si no es tu caso, puedes encontrar información (cuida tus fuentes) en diversos espacios que te sean de utilidad para la gestión de tus hábitos, yo quiero compartirte uno de los básicos del autor James Clear, la información es poder y creo que conocer sobre el ciclo de los hábitos es de ayuda, éste se compone de:

La señal: es el detonante para que tu cerebro responda con la conducta, creada con información que te anticipa a la recompensa. Es importante hacer obvio que a partir de ese detonante, es necesario hacer determinada acción y; en consecuencia, la recompensa vendrá. Creando así el anhelo.

El anhelo: es la parte emocional del hábito y está relacionado con el deseo de un cambio de tu estado interno. Los anhelos son subjetivos y se compondrá de tus pensamientos, sentimientos y emociones relacionadas con la acción que realizas. El punto aquí es hacer el hábito atractivo para que puedas responder cómo quieres hacerlo.

La respuesta: es el hábito en sí mismo, expresado en pensamientos o en acciones. Recuerda que una característica del hábito es su automaticidad por lo que necesita ser sencillo de pensar o hacer, si la inversión que tienes que hacer para adquirir el hábito la identificas más elevada de lo que quieres invertir, no lo vas a hacer. La recomendación es dividir y simplificar la ación para encontrar la recompensa.

La recompensa: es la meta del hábito, eso que anhelabas y para lo cual piensas o actúas de determinada forma. La recompensa brinda satisfacción y aprendizajes de qué hay que hacer en el futuro, el anhelo es atendido y tu cerebro registra dicha acción como útil, facilitando su repetición.

La idea con esta información es expresarte que la adquisición de hábitos saludables requiere una visión más personalizada y que es un proceso, por lo que es necesario que seas sincer@ y compasiv@ contigo sobre el para qué y el cómo de tus hábitos, permitirte soltar las presiones externas y validar lo que genuinamente quiere hacer con tus acciones. Espero que esta información sea de utilidad para ti y la construcción de tu bienestar.

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